Heridas emocionales de la infancia: Efectos y tratamiento

Heridas emocionales de la infancia: Efectos y tratamiento

Heridas emocionales de la infancia: Efectos y tratamiento

“Recuerda que tu cuerpo físico es un reflejo directo del estado de tu ser interior”

Lise Bourbea

En mis 18 años de experiencia profesional, podría decir que casi todos los tratamientos psicológicos que he llevado a cabo surgen cinco tipos de experiencias dolorosas o heridas emocionales de la infancia que terminarón dejando una impronta muy evidente en la personalidad de mis pacientes.

1. El miedo al abandono

3. La humillación

Esta herida se genera cuando en su momento sentimos que los demás nos desaprueban y nos critican. Podemos generar estos problemas en nuestros niños diciéndoles que son torpes, malos o unos pesados, así como aireando sus problemas ante los demás; esto destruye la autoestima infantil.

Las heridas emocionales de la infancia relacionadas con  la humillación generan con frecuencia una personalidad dependiente. Además, podemos haber aprendido a ser “tiranos” y egoístas como un mecanismo de defensa, e incluso a humillar a los demás como escudo protector.

Haber sufrido este tipo de experiencias requiere que trabajemos nuestra independencia, nuestra libertad, la comprensión de nuestras necesidades y temores, así como nuestras prioridades.

4. La traición o el miedo a confiar

El miedo a confiar en los demás surge cuando el niño se ha sentido traicionado por alguno de sus progenitores. Dimensiones como incumplir promesas, no proteger, mentir o no estar cuando más se necesita a un padre o a una madre origina heridas profundas. En muchos casos, esa sensación de vacío y desesperanza se transforma en otras dimensiones: desconfianza, frustración, rabia, envidia hacia lo que otros tienen, baja autoestima…

Haber padecido una traición en la infancia construye personas controladoras y que quieren tenerlo todo atado y reatado. Si has padecido estos problemas en la infancia, es probable que sientas la necesidad de ejercer cierto control sobre los demás, lo que frecuentemente se justifica con un carácter fuerte.

Estas personas suelen confirmar sus errores por su forma de actuar. Sanar las heridas emocionales de la traición requiere trabajar la paciencia, la tolerancia y el saber vivir, así como aprender a estar solo y a delegar responsabilidades.

5. La injusticia

La injusticia como herida emocional se origina en un entorno en el que los cuidadores principales son fríos y autoritarios. En la infancia, una exigencia en demasía y que sobrepase los límites generará sentimientos de ineficacia y de inutilidad, tanto en la niñez como en la edad adulta.

Cuando nuestros derechos son vetados y no recibimos apoyo, consideración y una cercanía afectiva válida y significativa, aparecen sin duda graves heridas psicológicas.

Tratamientos efectivos para las heridas emocionales de la infancia

La terapia psicológica es clave para sanar las heridas emocionales de la infancia, el trauma y los problemas de apego. A través de un espacio seguro y profesional, te ayuda a identificar y procesar experiencias pasadas que aún afectan tu vida, permitiéndote comprender tus patrones emocionales y relacionales. Mediante enfoques como la terapia cognitivo-conductual, EMDR o terapia centrada en el apego, puedes reconstruir una autoimagen más saludable, mejorar tus relaciones y aprender nuevas formas de regular tus emociones. Sanar el pasado es posible, y la terapia te brinda las herramientas para lograrlo.


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